¿Castigando el cuerpo o disfrutando de sus posibilidades? (Preparando la III Qaryat Al Kantar)

Aquí estoy de nuevo metido en una de esas idas de olla que me vienen de vez en cuando. Desde hace un tiempo suelo regalarme algo por mi cumpleaños, siempre buscando alguna cosilla que me haga disfrutar de ese día o en días ligeramente anteriores o posteriores a la fecha. Una forma de darle una alegría al cuerpo y a mí mismo.

Este año, cuando parecía que todo iba encaminado a viajar a Ponferrada para disfrutar de los campeonatos del mundo de ciclismo en carretera, me topé hace unos días casi por casualidad, con un pequeño folleto que anunciaba la III BTT Maratón Quaryat Al Kantar. Las dudas sobre la posibilidad de inscribirme sobrevolaron mi cabeza y claro, en esas estamos aún mientras procuro poner a punto la forma para realizar la carrera con un mínimo de posibilidades de… terminarla jejeje.

PERFIL III BTT MARATÓN QUARYAT AL KANTAR

PERFIL III BTT MARATÓN QUARYAT AL KANTAR

Solo tenía tres semanas para poner a punto la forma (ahora me queda solo una), pero como soy algo cabezota y hasta el último minuto no suelo tirar la toalla… Así que aprovechando el entrenamiento y sin dejar de lado la serie de recorridos por los parajes de Granada, os dejo esta nueva ruta que nos descubre nuevos pueblos y lugares de la provincia granadina.

La ruta comienza como es de costumbre en el paseo del salón dirección a Cenes de la Vega, un pueblo del que ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog, y que es paso casi obligado para una gran cantidad de rutas ciclistas por carretera y BTT.

El principio del recorrido hasta el kilómetro 25 apróximadamente, es exactamente el mismo que se hace para seguir la ruta que nos llevó a Tocón de Quentar. Todo este recorrido lo hemos cubierto por carretera, pero a partir de este momento, justo después de pasar la Fuente de los Trucheros, tomaremos el desvío hacia la izquierda que nos llevará al cortijo de Aguas Blancas y al área recreativa que tiene el mismo nombre.

Perfil de la ruta

Perfil de la ruta

Ruta Granada- La Peza

Ruta Granada- La Peza

Este área recreativa de Aguas Blancas nos abre a nuestro paso un sin fin de zonas con barbacoas, mesas y bancos. Todo este área situada junto al barranco del polvorista tiene catalogación de  Lugar de Interés Comunitario (LIC), ya que es uno de los pocos refugios de Andalucía donde se mantienen poblaciones de cangrejo de río autóctono (Austropotamobius pallipes). El río Aguas Blancas continúa su curso pasando por la presa de Quentar, el propio pueblo de Quéntar y Dúdar, hasta desembocar en el Genil donde sus aguas sirvieron para abastecer la histórica fábrica de papel “el blanqueo” (esto suena un poco regular ehh!! jejeje) construida por Fernando Wilhelmi, empresario Alemán que llegó a ser cónsul de su país en Granada. Unida a la historia de esta fábrica se encuentra la figura de Bertha Wilhelmi una de esas mujeres olvidadas en la memoria y que realizó un papel de vital importancia para el desarrollo de la educación progresista en Granada.

Una vez pasado el cortijo de aguas blancas, hoy convertido en sede (espacio natural scout) del grupo scout Illiberis, nos encontraremos con una trifurcación, siguiendo de frente o girando a nuestra izquierda nos adentramos en el área recreativa de Aguas blancas, en su lugar nosotros tomamos la pista que sale por nuestra derecha para comenzar la subida que nos llevará a la cima del puerto de los Blancares (1.297 metros). La subida transcurre integramente por pista de tierra. Alternando pequeñas subidas con descansillos e incluso alguna que otra bajadilla de respiro. Se trata de una subida no muy dura que permite llevar un ritmo constante sin porcentajes elevados.

Una vez que salimos a la carretera GR-SE-39 que une Granada con la Peza, nos dirijimos  hacia el municipio de La Peza en un descenso bastante rápido y cómodo. Aprovechamos para reponer líquidos y comer alguna pieza de fruta para prepararnos para la vuelta.

La Peza fue siempre un punto clave de comunicación entre el levante de la península y la vega de Granada, desde los gascones que fundaron Illiberis, que desde aquí trazaron un desvío hasta la vía Augusta. En época musulmana, ya denominada como Labassa, se construyó el castillo fortaleza del que hoy se conserva, sobre todo, la torre del homenaje. La Peza forma además parte de la ruta Münzer del legado andalusí, denominada así en honor al médico, humanísta y viajero alemán Jerónimo Münzer.  En última instancia la historia de La Peza se encuentra unida a la de Manuel Atienza, su alcalde carbonero, que organizó y llevó a cabo el enfrentamiento del pueblo a los franceses en 18.10.

Fuente en homenaje a Manuel Atienza (el carbonero-alcalde) en La Peza)

Fuente en homenaje a Manuel Atienza (el carbonero-alcalde) en La Peza)

La vuelta la afrontamos por la misma carretera por la que hemos descendido, enfrentándonos de nuevo a la subida al puerto de los Blancares, que se ha subido en varias ocasiones en la vuelta ciclista a España. Como podéis ver en el perfil que os dejo un poco más abajo, se trata de un puerto suave, catalogado de 3ª categoría y que en ningún momento supera el 6.5 % de pendiente.

Perfil y altimetría del puerto de Los Blancares desde La Peza (fuente: altimetrías.com http://www.altimetrias.net/aspbk/verPerfilusu.asp?id=209)

Perfil y altimetría del puerto de Los Blancares desde La Peza (fuente: altimetrías.com http://www.altimetrias.net/aspbk/verPerfilusu.asp?id=209)

En la cima de Blancares tomaremos el desvío hacia la derecha para adentrarnos de nuevo en la pista de tierra que nos llevará hasta aguas blancas. Desde aquí y hasta el cruce con la carretera de Granada-Pinos Genil el recorrido es prácticamente en bajada alternando algún falso llano. En este cruce giraremos a la derecha de nuevo para dirigirnos hacia Granada, terminando nuestra salida en el Paseo del Salón.

Os dejo el enlace al track de wikiloc:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7766346

Publicado en Granada, Rutas bici, Sierra de Huétor | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Descubriendo los parajes de Granada: El Llano de la Perdiz (circuito deportivo)

Seguimos con este conjunto de entrada para descubrir distintas rutas por los alrededores de la ciudad de Granada. Esta vez no vamos muy lejos, nos quedamos junto a la ciudad, en el entorno de la dehesa del generalife y la Acequia Real.

Paseo del salón- Llano de la perdiz

Paseo del salón- Llano de la perdiz

Se trata de una ruta sencilla y corta que nos permitirá poder contemplar toda la belleza de  Granada y sus alrededores, incluyendo Sierra Nevada y adentrándonos en los vestigios que se conservan a lo largo del camino del pasado nazarí de la ciudad.

Granada desde el Llano de la Perdiz

Granada desde el Llano de la Perdiz

En esta ocasión para subir al Llano de la Perdiz me dirijo hacia el paseo del salón, dirección Cenes de la Vega, aunque unos metros después de dejar atrás las últimas casas de Granada tomamos el desvío hacia la salida a la carretera de la sierra, para hacer la rotonda que nos situará en el comienzo de la subida a la Alhambra.

En el comienzo de la subida, más o menos el primer kilómetro, es quizás la parte que se hace algo más dura, posteriormente cogemos ritmo y poco a poco vemos superados estos primeros dos kilómetros que nos dejarán en la rotonda que nos dirige hacia el Llano de la Perdiz.

El principio es bastante suave discurriendo siempre por una pista más o menos asfaltada, pero de esas en las que se agarran bien las ruedas. Durante la subida nos encontraremos un gran número de senderos que cortan nuestro camino y, que de seguir alguno de ellos nos adentrarían en distintas zonas de esta sierra granadina, o senderos que nos llevarán por otros caminos al circuito deportivo del Llano de la Perdiz.

Comienzo de la subida al Llano de la Perdiz

Comienzo de la subida al Llano de la Perdiz

En el kilómetro 2 y 400 metros aproximádamente de la subida al Llano nos encontramos con el área recreativa del Aljibe de la Lluvia. El aljibe que da nombre a dicha área es y fue el centro neurálgico de toda la dehesa del Generalife. Hablamos de un aljibe que tiene más de 1.000 años y que regaba el palacio de Dar al-Arusa recogiendo las aguas de lluvia y de escorrentía superficial en una cisterna, que hoy  se puede contemplar prácticamente enterrada. Su importancia en la época radica de la altura a la que está situado (998m aprox.), que le permitía llevar las aguas recogidas a otras muchas partes de la dehesa del Generalife. La historia e importancia del aljibe de la Lluvia no termina aquí, ya que con la llegada de compañías francesas e hispano-francesas para explotar las arenas auríferas del cerro del Sol a finales del siglo XIX, se construyó una alberca que serviría para dar servicio a dichas compañías en su búsqueda de “El Dorado” granadino.

Aljibe de la Lluvia

Aljibe de la Lluvia

Desde el aljibe de la lluvia nos quedan apenas 1.5 Km para llegar a la cima de esta corta subida, que terminaremos acercándonos al famoso reloj de sol que precede al Llano de la perdiz, y recorriendo la pista de mountain bike del circuito deportivo aprovechando para disfrutar de las maravillosas vistas que nos ofrece este cerro cercano a la ciudad de Granada.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Una vez aquí la bajada es bastante fácil por el mismo camino que recorrimos al subir.

Os dejo el enlace al track de wikiloc:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6965458

Publicado en Granada, Rutas bici, Salidas | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Descubriendo los parajes de Granada: La sierra de Huétor (Cueva del gato-Nívar-Víznar)

Ayer fue un nuevo día de disfrute, o sufrimiento (explicación en la pdta.) sobre la bici. Esta vez cambiaremos nuestra orientación para dirigirnos al norte de Granada cruzando la Sierra de Huetor.

Perfil y recorrido

Nuestra ruta comienza justo pasando la fábrica de cerámica fajalauza, donde se produce la típica cerámica del albaicín granadino, denominada así en honor a una de las puertas de acceso de la muralla del Albaicín (Puerta de fajalauza o del collado de los almendros) situada en la parte alta del mismo barrio.

La carretera nos llevará ascendiendo continuamente desde aquí, hasta el alto de Puerto Lobo camino del Puerto de la Mora. Tras dos kilómetros en los que la carretera se nos agarrará bastante no tanto por el porcentaje como porque nuestros músculos aún están fríos, la pendiente suaviza llegando a una antigua gasolinera de carretera y llega a ser negativa a su paso por El Fargue. este Barrio granadino perteneciente al albaicín se creó por el florecimiento de los cármenes típicos de la zona y aunque parezca inclreible alberga en su seno una fábrica armamentística fundada por Alfonso XIII en 1908 y que actualmente pertenece a General Dynamics, ahí es ná!

Perfil de Puerto Lobo extraido de altimetrías.net gracias a Fernando Silló

Perfil de Puerto Lobo extraido de altimetrías.net gracias a Fernando Silló

En la entrada a El Fargue nos encontraremos con un desvío a la derecha que, en caso de cogerlo, nos llevaría a la Abadía del Sacromonte (de la que hablaremos en otras salidas). Justo después de este cruce a nuestra derecha pasaremos junto a la terraza-restaurante “El Caldero”, lugar al que os recomiendo la visita para degustar sus carnes y disfrutar de una buena tarde en una terraza muy acogedora y si tenéis suerte, con buena música en directo. Eso sí, preparad la cartera…

Nuestro recorrido continúa enfrentándose a los desniveles más duros de la subida a Puerto  Lobo, que en cualquier caso no alcanzarán más del 6% hasta que lleguemos al desvío que nos introducirá en el interior de la Sierra de Huetor. Este Parque Natural de la Sierra de Huétor comprende los municipios de Alfacar, Beas de Granada, Cogollos Vega, Nívar, Víznar, Huétor-Santillán y Diezma, y cuenta entre los parajes de estos pueblos con una gran cantidad de acequias, alquerías y baños árabes. Otro de sus mayores atractivos es la ruta de Las Trincheras, un sendero que recorre las distintas trincheras construídas durante la guerra civil a lo largo de toda la serranía de Huetor.

cartel puerto lobo

Entrada al Parque Natural Sierra de Huétor

Entrada al Parque Natural Sierra de Huétor

Una vez entre los pinares de la sierra continuaremos por carretera, eso sí, esta vez se nota el cambio de asfalto y como las ruedas de la bici se agarran más a la carretera. Nuestro próximo punto importante se encuentra en la intersección que nos llevará hasta el centro de visitantes.

Intersección. A la izquierda iremos en dirección Víznar pasando por el área recreativa y Aventura Amazónia. Hacia la izquierda nos dirigimos al centro de visitantes y el interior del Parque Natural.

Intersección. A la izquierda iremos en dirección Víznar pasando por el área recreativa y Aventura Amazónia. Hacia la derecha nos dirigimos al centro de visitantes y el interior del Parque Natural.

En esta intersección nos dirigiremos hacia la derecha, tomando nuevamente el camino de la derecha (donde hay un disco de dirección prohibida). El desnivel de la carretera asciende un poco más y tras 500 metros nos deja en el centro de visitantes de Puerto Lobo, desde aquí, tras 100 metros más de carretera cogeremos una pista forestal  (el recorrido por esta pista merece más de una parada para disfrutar las vistas y tomar alguna que otra foto) que nos llevará hasta el mirador de la Cueva del Gatodesde donde podremos disfrutar de unas magníficas vistas de todo el parque e incluso ver los restos de las trincheras construidas durante la guerra civil. En nuestro recorrido pasaremos por la entrada a distintos senderos que transcurren por los parajes de la Sierra y que nos mostrarían su riqueza natural.

VISTAS SUBIDA

Mirador de la Cueva del Gato

Mirador de la Cueva del Gato

Desde el mirador y hasta el punto más alto de nuestro recorrido tendremos que comenzar a subir piñones para afrontar el último kilómetro, donde los porcentajes se disparan hacia arriba. Una vez en la cima se trata de meter desarrollo y bajar, tomando sus precauciones en el primer kilómetro, ya que el recorrido sigue transitando por la pista forestal. Despúes de este primer kilómetro llegamos al área recreativa de la Alfaguara y desde aquí nuestro camino continúa por una carretera bien asfaltada. Escondido entre los pinares de la alfaguara y la sierra por la parte de Alfacar, se encuentran también los restos del Hospital para tuberculosos construido para luchar contra la enfermedad en 1923 por Berta Wilhelmi pedagoga, feminista y filántropa que defendió durante su vida la aptitud de la mujer para todas las profesiones y que puso en marcha sus ideas educativas en la provincia de Granada.

Área recreativa de la Alfaguara

Área recreativa de la Alfaguara

Área recreativa de la Alfaguara

Área recreativa de la Alfaguara

Tras pasar el área recreativa, a aproximadamente 1 Kilómetro encontraremos una intersección en la que giraremos a la izquierda para tomar el camino en dirección Alfacar y Nívar.

intersección

Desde aquí, cargamos plato, metemos piñones y nos disponemos a disfrutar de la bajada, reponer fuerzas (alguna pieza de fruta siempre conviene llevar en estas rutas) y soltar un poco los músculos después de la dura subida que hemos afrontado.

El próximo cruce nos llevará a Nívar si seguimos por la derecha, y a Alfacar y Víznar (nuestra elección) en caso de girar a la izquierda. Justo en este cruce podremos parar en el mirador del mismo para disfrutar de las magníficas vistas de estos parajes.

Continuamos bajando, llegando al pueblo de Víznar, conocido, sobre todo, por ser el lugar en el que los historiadores sitúan el lugar del fusilamiento y posterior enterramiento de Federico García Lorca. Pero, Víznar además de este triste e interesante episodio de la historia de nuestro país, alberga unos parajes envidiables para el disfrute de la naturaleza. Rodeado de cerros y barrancos, el pueblo de Víznar nació al albergue de la acequia de Aynadamar, que conduce las aguas de Fuente Grande hacia Granada y sirvió para ampliar el abastecimiento de agua en el Albaicín durante la época zirí (actualmente la acequia solo llega hasta El Fargue). Los parajes de Víznar esconden además un pequeño grupo de pinsapos (abies pinsapo), especie que además de en estos parajes, encontraremos sobre todo en las Sierras de Ronda y Grazalema, y que podremos ver si nos adentramos en el sendero de la cruz de Víznar.

Pasando por el centro del pueblo de Víznar (callejeando por las estrechas y pequeñas calles del mismo) saldremos a la carretera que une dicho pueblo con Granada por la parte Norte de dicha ciudad. Para terminar nuestra ruta continuaremos subiendo la conocida como cuesta de las cervezas Alhambra, llamada así por estar situada la fábrica de estas cervezas en la misma, y subiendo un par de kilómetros hasta la entrada al albaicín por carretera de Murcia, donde damos por concluida nuestra salida en bici.

Os dejo el enlace al track de wikiloc:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6947914

PDTA: En el track se puede observar un desvío en el recorrido que nos lleva hasta Nívar. La razón de este desvío es intentar buscar un lugar donde comprar parches o una cámara para arreglar el pinchazo con el que tuve que realizar la ruta desde el mirador de la Cueva del Gato. Finalmente no logré encontrar ningún sitio, así que recorrí el resto del camino parando cada 2 o 3 Km a llenar la rueda. Ya sabéis, no seáis tan listas/os como yo y revisad que lleváis todo el equipamiento necesario, la confianza trae estos problemas. Una ruta de 2 horas 15 minutos se convierte en 3 horas jejejeje. 

Publicado en Granada, Rutas bici, Salidas, Sierra de Huétor | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Descubriendo los parajes de Granada (Cenes de la Vega-Dúdar-Quentar y el Barranco del abogado)

Nuestra nueva ruta sale una vez más de Granada por el paseo del salón en dirección a la carretera de la sierra. El primer punto de interés que encontraremos en el recorrido es el pueblo de Cenes de la Vega, apenas a unos 5 Km de Granada. Cenes tiene sus orígenes en el siglo XVI y forma parte de una de las rutas de Al-Ándalus (rutas del legado andalusí), la ruta de Münzer (en honor al viajero y humanista Jerónimo Münzer). Esta antigua ruta, también conocida como Camino Real, unía Granada con Almería por pueblos del interior, pasando por los macizos montañosos. Fue una antigua vía de comunicación muy transitada en al-Ándalus. Las acequias de Cenes (tiene dos, una alta y otra baja) han bañado las tierras tanto del pueblo como de la ciudad de Granada. El canal de los Franceses, en el mismo pueblo, fue construido por una sociedad francesa para lavar las arenas auríferas del Cerro del Oro en el siglo XIX.

perfil y recorrido

Nuestro camino continua en dirección a Pinos Genil, dejando a la derecha el desvío que nos llevaría hacia Sierra Nevada.

desvío hacia Sierra NevadaEn la carretera hacia Pinos Genil, cogeremos el desvío hacia la izquierda que nos llevará a la carretera de Dúdar y Quéntar, aproximadamente en el Km 7 o 7.5 de nuestra ruta. Hasta este momento nuestra ruta ha transcurrido por carretera, sin ningún tipo de pendiente significativa de ascenso o descenso, pero a partir de aquí alternaremos falsos llanos con ligeras subidas, en cualquier caso el recorrido se puede hacer de forma bastante cómoda y sin ninguna dificultad para cicloturistas inexpertos, eso sí poniendo atención a la circulación de los vehículos de motor.

El primer pueblo que encontraremos en nuestro camino será el municipio de Dúdar (que al igual que Cenes también forma parte de la ruta de Münzer), situado en la depresión entre Sierra Nevada y la Sierra de Huétor, los primeros escritos que que hablan de este asentamiento datan del siglo XIII. Tras la expulsión de los moríscos por parte de los reyes católicos y su posterior repoblación por parte de Felipe II, Dúdar pasó a formar parte de las propiedades de los Duques de Borbón, llamándose Villa Mena del río Aguas Blancas. El último propietario fue el Marqués de Balboa, de cuyo administrador, según cuentan en la web del propio ayuntamiento, descienden gran cantidad de sus actuales habitantes, yo no digo ná… Es curioso que un pueblo que se encuentra tan cerca de la capital conserve el encanto de los pueblos de las sierras y montañas de Granada. Desde el propio municipio de Dúdar parten una gran cantidad de rutas de montaña que se internan en las sierras de Huétor y de Sierra Nevada, pero eso es otra historia.

Dúdar

Desde Dúdar y hasta el final de nuestra ruta, al menos del camino de ida, apenas nos restan unos 4 Km que nos llevarán hasta la parte alta del pueblo de Quéntar (957 metros de altura) que como los anteriores está incluido en la ruta Münzer del que se han encontrado vestígios arqueológicos que datan de la época anterior a la presencia musulmana. Aunque parece que el origen del nombre del pueblo no está claro, algunos dicen que puede provenir de esta época íbera, así derivaría de “QARYAT AL-QANTAR”, donde QARYAT significa alquería, mientras que AL-QANTAR significaría puente. No hay que olvidar que Quéntar se encontraba dividida en 3 asentamientos: la alquería grande, la alquería pequeña y el Iqlim de Dur.

Quéntar. Parte baja

La vuelta transcurre por llano, alternado con ligeras bajadas. Una vez en el cruce con la carretera de Pinos Genil cogeremos dirección a Granada, siguiendo por tramos favorables de carretera sin ningún desnivel reseñable. Antes de llegar a Granada, nos pegaremos a nuestra derecha para coger la subida que nos llevará hacia el parking de la Alhambra (869 metros de altitud) después de ascender 2 Km aproximadamente. La subida nos va mostrando las hermosas vistas de Granada desde unos de sus lugares más elevados.

Justo antes de llegar al parking nos encontraremos con un desvío a la derecha que nos señala el camino hacia el barranco del abogado, uno de los lugares que forman parte de la Ruta de Boabdil, por donde el último rey musulmán de Granada caminó a su encuentro con las autoridades cristianas para la entrega de las llaves de la ciudad de la Alhambra. Si tenéis algo de tiempo, no dudéis en disfrutar de las maravillosas vistas de la ciudad de Granada y sus alrededores desde el mirador que lleva el mismo nombre.

Para finalizar nuestra ruta continuaremos bajando camino del barrio del Realejo, donde daremos por concluido nuestro camino después de 30 Km.

Os dejo la ruta en wikiloc:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6907336

Publicado en aventuras, Granada, Rutas bici, Salidas | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios

Descubriendo los parajes de Granada (Pantano-presa de Quéntar y Tocón de Quéntar)

Desde que llegué a Granada, y hace al menos 13 años, una de mis ilusiones u obsesiones fue subir en bici a Sierra Nevada, quizás la subida más conocida del sur de la península. En estos años por las tierras granadinas he podido cumplir mi sueño de subir a la estación de esquí en múltiples ocasiones y por distintos caminos (y no me cansaré de seguir haciéndolo), pero sin duda si algo me aportó mi afición a la bicicleta allá donde he ido con ella, es el descubrimiento de pueblos y parajes que por lo general pasan desapercibidos a los ojos de los visitantes ocasionales de la provincia granadina y por supuesto a los universitarios y universitarias que, en ocasiones, pasan sus años de estudio en la ciudad al margen de la impresionante naturaleza que les rodea.

Sería presuntuoso por mi parte decir que he descubierto todos los parajes que rodean la ciudad quizás, como me gusta decir habitualmente, sigo buscando y descubriendo nuevas rutas por las que disfrutar de la bici, el deporte y la naturaleza, ya sea en solitario o con una agradable compañía. Así que esta nueva serie de entradas que iré publicando en el blog no son más que una invitación a que las lectoras y lectores del mismo se animen a compartir sugerencias de nuevas rutas ciclistas (ya sean estas por carretera o para btt) por los alrededores de Granada.

Aunque el track comienza en Cenes de la Vega (cosas de los despistes de quien escribe), el comienzo de la ruta se sitúa en Granada. Para dirigirnos hacia Cenes (pueblo del que hablaremos en alguna otra ruta) tendremos que coger la salida de Granada por el paseo del salón, en dirección Cenes.

track Granada-Tocón

Una vez que pasemos Cenes y antes de coger el desvío que nos llevará a Dúdar y posteriormente Quéntar (de los que también sabremos algo más en otros posts) debemos tener cuidado con no desviarnos en la intersección que nos dirige hacia la circunvalación de Granada y la carretera de Sierra Nevada.

Al desviarnos a la izquierda para coger la carretera de Dúdar y Quéntar la carretera comienza a ascender poco a poco, aunque todo el tramo hasta llegar a Quéntar es un falso llano con desnivel muy suave y fácil de recorrer para cualquier aficionada/o a la bicicleta.

Una vez que lleguemos a Quéntar comenzaremos la subida al Embalse/Pantano de Quéntar, situado en el cerro de los Bermejales y el Cerro del Castillejo e inaugurado en 1976. Se trata de un pantano/presa de tipo de Bóveda, que abastece a Granada y las tierras de la Vega, con una capacidad de abastecimiento de hasta 300.000 habitantes.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La subida hacia el pantano comienza con un primer kilómetro bastante duro, en el que tendremos que regular al principio si no queremos llegar bastante fatigados a la parte alta del pueblo de Quéntar. Tras este primer kilómetro la pendiente se hace más o menos constante, con algún descansillo e incluso una leve bajada que nos llevará a los pies del restaurante Aguas Blancas. Justo en este punto comienzo el último tramo de subida, donde la pendiente vuelve a endurecerse un poco hasta llevarnos al pantano.

restaurante de Aguas Blancas

Desde el pantano hasta Tocón de Quéntar el camino es mucho más suave, con pequeños falsos llanos y bajadas. Esta parte del recorrido nos descubrirá verdaderos paisajes que apenas podríamos imaginar ascendiendo la árida carretera del pantano de Quéntar. A ambos laterales de la carretera los pinos, chopos y matorrales propios de la zona nos resguardan del calor con su sombra, algo que se agradece mucho en esta época del año y aún más cuando llega el verano a Granada. En la carretera de camino a Tocón podemos disfrutar de un día de picnic entre amigos o en familia en las áreas de recreativas de Aguas Blancas y Entreríos, provistas con mesas y bancos para poder disfrutar de una buena comida.

areas recreativas

Un poco más adelante nos encontraremos con la Fuente de los Trucheros, una fuente de aguas subterráneas que provienen de los Pinares de los Alacranes y que pertenece a la cuenca del Guadalquivir. Si tenemos un ratito merece la pena echarle un vistazo.

Fuente de los Trucheros

Apenas nos quedan unos kilómetros y tendremos a la vista el desvío que nos llevará al objetivo del día, el pueblo de Tocón de Quéntar. En realidad más que un pueblo en sí mismo, se trata de una pedanía perteneciente a Quéntar. Como anécdota cabe citar que de este pueblo era el famoso guerrillero de los maquis “Yatero”, que junto con los hermanos Queros (escapados de la cárcel de La Campana) y el capitán Salcedo, formaron la “partida de Yatero, que actuó para defender y luchar por la república durante la posguerra civil hasta que se disolvieron el los años 1946-47, partiendo Yatero hacia Francia.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La vuelta hacia Granada la haremos a un ritmo mucho más vivo, no obstante la mayoría de la ruta es bajada, alternándose con terreno llano.

Volvemos a entrar a Granada por la carretera de Cenes, que nos llevará al paseo del salón.

En total unos 60 Km que nos descubrirán nuevos pueblos y parajes de la provincia granadina.

Enlace a la ruta en wikiloc:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6842533

Publicado en aventuras, Granada, Rutas bici | Etiquetado , , , , , | 2 comentarios

Elogio de la experiencia

Siempre es bueno hacer un paréntesis en el camino y esta vez el paréntesis dejará una historia a medias o por terminar (intentaré intercalar los post que terminen la historia de aquel viaje) para comenzar un sin fin de historias pedagógicas a dos ruedas.

Llevaba meses sin coger mi bici, por unas u otras cosas no había podido salir con ella más a menudo. Esta salida no sería igual. Aún no había comenzado a dar pedales y ya echaba de menos la compañía que hace que un recorrido en bicicleta sea un momento especial.

Casi desde el primer momento en que comencé a montar en bicicleta y salir por senderos y carreteras pude disfrutar de una buena compañía de viaje: mi padre, algún  amigo o amiga, una pareja atrevida. En muchas ocasiones, la bicicleta ha significado para mí momentos de desconexión, de reflexión interior sobre mi vida, sobre las decisiones que tomo… Pero, también ha significado compartir una afición, disfrutar de nuevas compañías en el camino, conocer mis límites y los de los demás, conocer mucho más a las personas que me rodean.

El cicloturismo como todo deporte, no se escapa de vivir a caballo entre la competición y la superación personal; y el compañerismo, la ayuda mutua, etc. Estas actitudes ante la vida y el modo en que la tomemos impregnan prácticamente cada una de las situaciones en las que nos encontramos, y el equilibrio que generemos entre ellas determinará nuestra forma de entender el mundo. El mundo de la bici y el que habitamos.

Como decía, hace unos días retome mis salidas en bicicleta. Después de tanto tiempo pensé que me quedaría clavado a las primeras pedaladas y que seguramente mi aventura terminaría bastante pronto para lo que suelo estar acostumbrado a hacer. Pero, un encuentro inesperado en el momento oportuno hizo que mi cabalgada aumentara su duración y su distancia.

La idea era hacer una salida suave, una toma de contacto de unos 25 Km sin llegar a meterme en subidas. Llegar a Quéntar y volver, sin más.

Todo marchaba según lo planeado. Un gran ambiente de ciclistas que pedaleaban yendo y viniendo por la misma carretera, un saludo por aquí otro por allá (espero pararme a hablar de esto algún día)… Cuando tomé el desvío hacia Dudar/Quéntar, a los poco metros, alcance a otro cicloturista que marchaba a un ritmo más o menos bueno delante mía. Al pasarle, como tengo costumbre hacer, le dirigí un saludo. Ya sabéis, cada cual se toma estas cosas a su manera, y se ve que al muchacho poco o nada le gustó que un mindundi en bici de montaña le adelantara a él con su mega bicicleta de carretera. Se pegó a mi rueda y así lo tuve durante 5 Km, hasta que después de que un kilometro antes pasarmos a otro señor, al que yo volví a saludar mientras mi compi no habría la boca, en uno de los repechos aquella lapa que se me había pegado a la rueda trasera de mi bici sin mediar una sola palabra, decidió darnos matarile a ambos, y como quién no quiere la cosa aceleró rápidamente su marcha como si estuviera atacando en el mismísimo Tourmalet.

El señor al que acabábamos de adelantar se puso a mi lado – Dale, dale. Venga que lo coges. Pero yo no iba ni para atras. – ¿Es tu compañero?- preguntó. – No, no. Me lo encontré en el camino- respondí. – Joder, si lo sé le doy caña en la subida. Ha ido chupándote rueda todo el rato. Así comenzó la conversación entre ambos. Mientras él me decía que llevaba un buen ritmo para ir en bici de montaña yo alucinaba con la fuerza y perseverancia de un señor de setenta y pocos años.

Mi recorrido llegaba a su fin, el plan estaba más que superado para ser la primera salida, pero aquel encuentro y los ánimos de aquel señor hicieron que continuara acompañándole en el camino.

– Ánimo, dale duro. La montaña es para los jóvenes. Me decía para que acelerase en la primera rampa de la subida al Pantano de Quentar. Pero, no. Yo aceleraba y las piernas decían que no, que no estaba en forma para hacer eso. El ímpetu de la juventud no soporta, a veces, la constancia de la experiencia. Y en ciclismo como en tantas otras cosas en la vida, la experiencia es un grado. Así que aquel buen hombre pedaleó a mi lado, porque aún estoy seguro que tenía más ritmo. Charlamos, me avisaba de la dureza (aún cuando aquel camino lo conozco como las palmas de mis manos). – No subas el ritmo, tranquilo. Guarda, que ahora viene una rampita que se pega mucho…

Aprendí a no correr, a dejar las prisas para otro momento y a pensar que el camino es largo y lo importante, lo realmente importante es llegar y no hacerlo solo.

Llegamos juntos al Pantano de Quentar. Él seguía adelante, hasta La Peza, yo ardía de ganas de acompañarlo hasta aquel lugar al que tanto he ido en bicicleta, pero sabía que mi día de contacto estaba más que superado y que si había llegado donde estaba era gracias a la compañía que había tenido durante el camino.

La vuelta a casa fue un placer en el que me di el gusto de recordar las conversaciones con aquel compañero y la enorme suerte de haber contado con la experiencia de un viejo lobo de carretera.

Subida a Sierra Nevada por "El Charcón"

Publicado en aventuras, Granada, Salidas | Deja un comentario

¿Probamos a hacer autostop?

13 de Julio: Aquel día nos levantamos temprano, yo sabía que si queríamos pillar un buen sitio teníamos que ponernos a caminar temprano. Aún no sabíamos la caminata que nos quedaba por delante, cogimos el autobús que salía del pueblo pero, a pie de puerto el autobús no sube y, evidentemente yo no me iba a quedar con las ganas de ver esa subida en vivo y en sus últimos kilometros.

Comenzamos nuestra subida disfrutando del paisaje, haciéndonos fotos con algún que otro personaje, unos que subían disfrazados, una foto junto a la torre Eiffel por si no llegábamos a París, un ciclista de pelo llamativo… El camino se hacía más ameno pero los kilómetros no pasaban. Desde pie de puerto, donde nos dejó el bus, hasta la cima teníamos unos 7 kilómetros de alegre caminata.

Queríamos fotografiarnos en la meta, conocer como era el despliegue de una llegada del Tour en los pirineos y sobre todo encontrar el sitio adecuado para poder ver la mayor parte de la subida. Y lo encontramos, nuestro sitio se situaba a unos 2 kilómetros de la meta, justo donde acababa la parte dura de la ascensión al puerto, así que tras ver la meta, disfrutar de “les vaques” pirenáicas y comprobar que los vascos se lo montaban mejor que nosotros entre paellas, tocaba volver atrás y ocupar un buen sitio en la carretera para disfrutar del final de etapa.

La espera fue tensa, de nervios, había varios escapados, entre ellos Iban Mayo. Jumi y yo  preguntábamos a quienes tenían radio como iba la cosa. No os imagináis lo equipada que va la gente a estos eventos, hay quien lleva hasta televisión. No sabíamos practicamente nada, pero la silueta de los ciclistas se vislumbraba en la parte baja de la subida, mientras Jumi seguía pillando toda la comida de propaganda que repartía la caravana publicitaria, gracias a eso desayunamos más de un día entre quesitos de “la vaca que ríe”, sobres de “Nesquick” y otras exquisitéses.

Llegaban los ciclistas y yo como un niño de 10 años no paraba de hacer fotos y disfrutar animando mientras Jumi grababa con la cámara de video, íbamos perfectamente equipados para registrar cada momento de nuestro viaje, después las emociones, los sentimientos y las vivencias me encargaba de ir apuntándolas en aquel cuaderno que servía tanto para ajustar presupuestos como para reflejar nuestro viaje.

Todo pasó muy rápido, casi sin enterarnos habían pasado todos los ciclistas, los últimos el gran pelotón de aquellos que dejaban pasar las etapas de montaña calculando el tiempo para no llegar fuera de control y esperando que llegaran otro tipo de finales. Cerrando toda aquella caravana, el furgón escoba.

Tocaba bajar, todo estaba perfectamente planeado, eso sí, planeado al estilo David, ese estilo que Jumi iba conociendo y que significaba que sabíamos dónde llegar y cuándo teníamos que hacerlo pero no cómo lo íbamos a hacer. Teníamos claro que hasta pie de puerto (esos 7 kilómetros que antes subimos) iríamos andando, una vez en Baqueira cogeríamos el autobús que nos dejó allí para llegar a Vielha y por fin, descansar este largo día. Con lo que no contábamos es con que no hubiese bus…

Situaciones excepcionales requieren medidas excepcionales así que, esta era la situación perfecta para poner en práctica algo que aún en nuestra corta vida de existencia ninguno de estos locos de las bicis había practicado. Tocaba hacer AUTOSTOP. Momento para desprenderse de miedos, prejuicios y construcciones sociales y sacar el dedito al aire libre a probar suerte con  lo que venga.

Nos recogió una pareja de Belgas en su caravana, simpáticos y atentos como pocos, charlamos (bueno íbamos intentandolo, con nuestro medio francés y medio inglés) sobre nuestro viaje, nos comentaron que lo que hacíamos era algo normal entre la juventud en su país y nos contaron que ellos también iban siguiendo el Tour. ¡No éramos unos locos!… bueno ellos llevaban una caravana muy bonita, amplia y equipada…

Una vez en Vielha tocaba dar una vuelta y buscar la posibilidad de encontrarnos con algún equipo ciclista por el pueblo, cosa difícil, pero que haría que nos fuéramos a la cama con una sonrisa de oreja a oreja. No tuvimos que buscar mucho, los autobuses del Bouygues Telecom de Thomas Voeckler (con este no me hice foto yo por capullo, aunque Jumi no lo entendiera jeje) y del CSC de Bjarne Rijs donde corría Carlos Sastre, destacaban en el aparcamiento de uno de los hoteles del pueblo.

Más o menos una hora estuvimos esperando en el hotel de Carlos Sastre a que este saliera, cuando llegamos había bastante gente alrededor de las bicis y del mecánico del equipo del que más tarde sabríamos incluso el nombre, Alejandro Torralbo. El hombre debió pensar después de vernos tres veces en el Tour y una en la Vuelta, que éramos unos cansinos de cojones. Por eso en la vuelta le pedimos hacernos una foto con él, algo con lo que se quedó algo flipado jeje.

Sastre salió y saludo a su familia, nosotros muy correctos no quisimos decir nada, ni tan siquiera acercarnos a pedir una foto. Después de una etapa tan larga y con aquella dureza y desnivel, lo que menos debe apetecerle a ningún deportista es hacerse fotos con cualquier persona. No hizo falta que dijéramos nada, su el hermano de Carlos Sastre fue quien le comentó a este:

“Carlos, creo que esos chicos quieren una foto, llevaban bastante tiempo esperando”

¡Éramos unos putos “groupies”!… y bien orgullosos que estábamos de serlo. Carlos se acercó, nos preguntó e intercambiamos unas palabras sobre el tour, sobre la etapa…. se le veía con ánimos y con ganas, y la carretera diría como iba a acabar aquella carrera. Nos hicimos nuestra foto y ahora sí, podíamos volver a dormir y descansar a nuestra pequeña pensión, era el primer día del Tour y ya habíamos vivido más de lo que podíamos pedir a este loco viaje de aventuras.

Aún quedaba lo mejor, el próximo objetivo era la etapa de Alpe D´huez. Pero antes debíamos pasar por Fos, Toulouse y Lyon, 4 días para completar más de 300 kilómetros, aunque aún no sabíamos como los íbamos a realizar…

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Publicado en aventuras, Pirineos, Tour de Francia, Viajes | Etiquetado | 1 Comentario